El Derecho a Huelga (1909) de Rafael Barrett

Parece que algunos gobiernos marchan hacia una concepción nueva: la de que no sea permitido al obrero abandonar su labor, salvo que le despidan. Se ha presentado al parlamento español un proyecto de ley negando el derecho a la huelga. En la Argentina y en la India inglesa se lanza del territorio, sin formalidad ninguna, a los «agitadores» como suele llamarse a los que se cansan de sufrir. Durante la magnífica parálisis de los servicios postales y telegráficos franceses, se dijo que el Estado no podía tolerar, por capricho de los trabajadores, el aislamiento de Francia.

Se dio entonces a los modestísimos empleados el pomposo nombre de «funcionarios públicos» y se declaró que un funcionario público está en la obligación de no interrumpir un minuto su trabajo. Sería una grave falta de disciplina. Se ve la habilidad con que el gobierno -que al fin cedió ante la fuerza huelguista- trataba de introducir ideas sublimes y palabras altisonantes en el conflicto. Había que asimilar el cartero y el telegrafista al soldado. El único deber del funcionario, es funcionar. No hay huelgas; no hay más que deserciones. Mañana se aplicaría el mismo razonamiento a los operarios de las industrias nacionales; pasado mañana, a los peones agricultores, al bajo personal del comercio. Suspender la faena productora es una indisciplina, un delito, una traición. Se debilitan las energías del país; ¡se disminuye la riqueza de la patria!
Así rehabilitaríamos la esclavitud -y conste que en ella se ha fundado la civilización más ilustre de la historia. ¿Por qué no hemos de ser consecuentes? En resumen, el Estado no es sino el mecanismo con que se defiende la propiedad. Si se castiga al que atenta contra ella mediante el robo, y al que la mueve antes de tiempo mediante el asesinato, ¿no es lógico castigar también al que la suprime en germen? La propiedad se gasta; su valor se consume, y es necesario reponerlo sin descanso. El ladrón la mata; pero el huelguista la aborta. Para un fabricante, una huelga prolongada de sus talleres equivale a la fuga de su cajero; el patrono volverá los ojos al Estado, exigiendo auxilio. Un trabajador es una rueda de máquina; mas una rueda libre, capaz de salirse de su eje voluntad, es algo absurdo y peligroso. No se concibe una propiedad estable sin la práctica de la esclavitud.
[…]
El Estado se batirá; opondrá al número el número. Opondrá el ejército compuesto de hombres educados para esperar la muerte, al proletariado, compuesto de hombres que tienen la irritante pretensión de vivir. Ya que de derechos hablamos, ¿qué es un derecho, sino una concesión, un permiso de las bayonetas? Recordemos, no obstante, que los soldados no son ricos ni felices, y que los fusiles, los cañones y los acorazados no se construyen solos. ¿Vendrá el momento en que los astilleros huelguen? ¿Vendrá una huelga militar? Lo ignoramos. Es evidente que los trabajadores atraviesan una época de prosperidad, de juventud. A regañadientes, como a lobos que le persiguieran, el Estado les arroja jornadas breves, salarios más altos, pensiones, indemnizaciones, y los lobos tragan esos pedazos de carne fresca, y corren con doble vigor, y avanzan y se echan encima. ¿Dominará el Estado? ¿Aprovechará la obediencia aún bastante segura del Ejército? ¿Será vencido? Nadie lo sabe. Los vastos movimientos sociales nos son tan misteriosos como nos lo serían las mareas, si un cielo nublado eternamente nos ocultara la luna y el sol. Aguardemos los episodios de la lucha entre el trust del oro y el trust de la miseria.

Creación de un Bloque Crítico

29M Bloque Crítico.

¿Quieres salir a la calle el próximo 29 de marzo para expresar tu repulsa a la Reforma Laboral, pero no quieres hacerlo cogido de la mano de los mismos sindicatos oficiales que con su pasividad o sus negociaciones la han hecho posible? ¿Quieres mostrarle tu rabia al PP, pero sin que los politicuchos del PSOE, o de cualquier otro partido, instrumentalicen tu descontento? ¿Quieres manifestarte sin tener que taparte la nariz al ver que a tu lado van tus propios verdugos? ¿Quieres salir a tomar la calle sin tener que preocuparte de estar haciendo cuota para estos impresentables, sin tener que avergonzarte de salir en la foto junto a ellos? Entonces vamos a formar un Bloque Crítico
 
Un Bloque en el que quepamos todos, salvo los propios responsables, cómplices o secuaces de este atentado patronal y anti-obrero que se llama Reforma Laboral. Un Bloque que demuestre que se opone tanto a dicha Reforma como a los sindicatos (“amarillos”) y partidos, todos ellos vendidos a la CEOE y simples brazos armados del Capital. Un Bloque autónomo y anticapitalista que les diga a estos mercenarios que la calle es nuestra y que no van a conseguir domesticar la rabia popular.
Impidamos que la manifestacione sea un simple paseo. Nos vemos el 29 de marzo. 
¡Vamos a meterles el miedo en el cuerpo y a quitarles las ganas de jugar con nuestro pan!
Carteles




Cartel DinA4 para difusión

Expropian supermercado de Tesalonica (Grecia)

COMUNICADO Y VÍDEO:
El 14/06/10 invadimos un supermercado, que pertenece a la cadena de Masútis, y expropiamos material de primera necesidad (aceite, pasta, leche etc.), destrozamos un mecanismo de “seguridad anti-robo”, y las cámaras de vigilancia, abrimos los cajeros y quemamos todo el dinero que había en su interior.
Desde el principio nos habíamos puesto de acuerdo de que nos repartiríamos todo el material apropiado entre nosotros, los compañeros que participamos, y que no lo íbamos a repartir a la gente fuera del supermercado. Con esa decisión quisimos dejar claro de que esta, y otras prácticas, no tienen como objetivo auto proclamarse salvadores de la sociedad – de hecho, deseamos que la misma sociedad se familiarice y adopte este tipo de prácticas sin tener que esperar al “revolucionario altruista/amigo de los pobres”. Y especialmente en un momento como este, cuando la misma podredumbre del sistema impulsa al ciudadano a la degradación total.


En cuanto a la terminología “robin hood de los supermercados”, terminología con la que nos han bautizado los Medios de Comunicación, creemos que se trata de otro típico intento de tergiversar el significado de estas acciones, mostrando a los compañeros como una especie de élite que roba para los pobres para que ellos mismos sigan con su pasividad, ya que “alguien pensará-actuará-cuidará de ellos”.

Nosotros no creemos en una sociedad de gente de “mente débil” que para mantener su existencia tiene que ser necesariamente dominada, como es el deseo de la propaganda dominante. Nos da alegría cuando vemos personas que caminan con la convicción de que ellos mismos llevan las riendas de sus vidas, lejos de todo tipo de intermediarios. Cuando se organizan en base a la solidaridad, el anti autoritarismo y la auto-organización. Cuando no “se tragan el cuento” de que todos juntos, uno apoyando al otro podremos salir de esta “crisis”.
Es importante decir, finalmente que cuando distribuyes los artículos, no tienes forma de saber si quienes los reciben son de echo solidarios, incluso si no fuese activamente, o si solo son hipócritas cuidando solo de ellos mismos – y quizás, incluso, en otra situación, ellos serian los primeros en informar a la policía. Por supuesto que nosotros aplaudimos las acciones similares llevadas a cabo por compañeros que distribuyen los artículos: como dijimos antes, los objetivos son los mismos.

La quema del dinero es una acción simbólica que habla por si misma. Esos pequeños pedazos de papel que se convirtieron en cenizas en solo segundos han podido, incluso en menos segundos, destruir vidas, relaciones, transformar al humano y a sus deseos convirtiendo vidas en indices, sentimientos y experiencias digitales, simplificando los sentimientos de alegría y de miseria a la disyuntiva de si tengo o no tengo dinero.

En cuanto a la acción en si, se realizo exactamente como fue planeada. Nuestro escape fue tranquilo y sin incidentes inesperados. Usamos contenedores para bloquear algunas calles por precaución mientras nos aseguramos de conocer los movimientos de los policías antes y durante la acción. Se dice que los cerdos de la fuerza z (policías motorizados) estaban sentados confundidos cerca de la fuente en la Av. Egnatia, obviamente esperando por refuerzos y solo intentando acercarse una vez que nos fuimos. Somos concientes y activos solidariamente con cualquier otra acción de sabotaje al capitalismo en el ambiente urbano en el que actuamos.

pd1. Una advertencia a todos los «machos griegos» que se quieran hacer los héroes: recibirán el trato que se merecen, exactamente como paso cuando uno de ellos fue visto llamando a la policía – el fue perseguido, junto con quienes estaban por intervenir. Pero como dice el refrán ’la madre del rápido nunca ha pasado un duelo’.

pd2. Solo podemos reír ante la desinformación de los medios sobre supuestos enfrentamientos con las fuerzas represivas, changos llenos con artículos que no pudieron ser llevados, etc…

pd3. Por supuesto que apoyamos la expropiación de dinero para las necesidades del movimiento. Simplemente, quisimos dar otro contexto a esta acción en particular.

Hommodolars.org

“Los ladrones de los ladrones”

La FAGC informa y propone

La Federación de Anarquistas de Gran Canaria propone, a cuantas personas se ven castigadas por este sistema, a cuantas no están de acuerdo con el mismo –sean o no anarquistas–, la liberación de espacios agrícolas con fines de autoabastecimiento. La FAGC es consciente de que esto no es “utópico” ni inaccesible, de que pueden vencerse todas las objeciones y pegas, porque la propia Federación está, en estos mismos momentos, liberando un terreno abandonado que ya ha hecho fructificar. A todos los escépticos, a todos los renuentes, a todos los opositores, a todos los que se resisten a aceptar lo que sólo puede demostrar la fuerza de los acontecimientos, les contestamos con hechos: nuestra propuesta es viable porque antes de proponerla ya la hemos llevado a la práctica.
En Gran Canaria existen una cantidad insultante de tierras baldías, de tierras desocupadas durante décadas, comidas por las zarzas y las malas hierbas. La cuestión es informarse de la ubicación y situación de estos enclaves, acumular el conocimiento y las herramientas necesarias para realizar cualquier actividad sobre ellos y entonces que el pueblo los reclame como suyos sin más prerrogativas que el hambre.
Esto, no obstante, debe de hacerse teniendo en cuenta determinadas cuestiones de fondo que, por extraño que parezca, superan en dificultad –debido a los prejuicios burgueses que la mayoría aún arrastran– a las cuestiones meramente funcionales (agua, útiles de trabajo, tipo de cultivo dependiendo de la zona, etc.), de las que podremos informar a cualquier interesado (a través de la radio, de la web, de asambleas de trabajadores que pensamos realizar y de nuestro correo electrónico: anarquistasgc@gmail.com). Estas cuestiones son de conciencia y compromiso y pasamos a relatarlas:

1º). En primer lugar debemos ser conscientes de que no podemos reproducir las pautas capitalistas y de que la actividad de “liberar la tierra” supone un desafío directo contra el Capital y el Estado.
2º). En segundo lugar debemos tener en cuenta que de lo que hablamos es de acometer un acto “ilegal”, con todas las letras. Ilegal porque vivimos en un mundo en el que el delito estriba en hacer florecer una tierra infértil –sin más interés que el de garantizar la propia subsistencia– y no en abandonarla, con fines especulativos, mientras el pueblo se muere de hambre. Los que se decidan a “liberar la tierra” (así hemos llamado a nuestro proyecto) han de saber que están cometiendo un acto ilegal, pero que ilegal no quiere decir injusto, pues casi siempre lo justo y lo legal se repelen.
3º). En tercer lugar se ha de estar al tanto del carácter netamente Revolucionario de tal propuesta. “Liberar la tierra” no quiere decir solamente “llenar el estómago”; supone también una forma directa de socavar el principio de “propiedad privada” y de poner en jaque a latifundistas e instituciones gubernamentales por igual. Muchas revoluciones comienzan con actos de ocupación agrícola (la Revolución Inglesa de los Diggers [Excavadores] en el siglo XVII), para otras es su principal reclamación (la Revolución Mexicana, 1910-1919) y otras encuentran en ella su máxima expresión (la Revolución Española de 1936). Por todo ello las aspiraciones legalistas o pro-sistema quedan al margen de nuestra propuesta y deben encuadrarse en otras coordenadas que nada tienen que ver con la socialización de los medios de producción que llevamos a cabo de facto.
4º). Nuestra premisa principal es que “la tierra no es de nadie” y que, por tanto, “todo es de todos”. La idea es que el trabajador consuma, por primera vez, el producto de su propio trabajo, y que el excedente del mismo –si lo hubiera– pueda ser destinado para los que se ven incapacitados para trabajar. La idea es que la justicia sustituya a la caridad, que todos podamos trabajar según nuestras capacidades y recibir según nuestras necesidades. Apostamos en consecuencia por la abolición del “trabajo asalariado”. Nuestra intención es hacer factible la emancipación alimentaria y encontrar las vías para vivir al margen del sistema o en oposición a él (por ejemplo, a través de liberar espacios urbanos). Entendemos por ello que:
a). El “trabajo convencional” debe dejar paso a una concepción de la actividad productiva de corte creativa emparentada con el ocio.
b). Cualquier intento de esclavizar al productor a través de un salario nos parece incompatible con nuestra propuesta.
5º). A razón de lo dicho, es ajeno y opuesto al proyecto de “liberar la tierra” toda aspiración de mezclar al mismo con el dinero, con el mercantilismo o con cualquier otro elemento nacido del ánimo de lucro. No deseamos insertarnos en la corrompida dinámica de la compra-venta, sino establecer multiplicidad de “comunas agrícolas” donde se intercambien solidariamente los productos según las necesidades de cada núcleo.
6º). El espíritu de nuestra iniciativa está en consonancia con la idea de vivir en armonía con el entorno natural y en oposición a la ambición de conquistarlo y sobreexplotarlo. Proponemos por ello métodos de producción en los que quedan erradicados los productos y estrategias agresivos con el medio ambiente o que adulteren los frutos de los que vamos a alimentarnos.
Esta es la propuesta de la FAGC. Cada “comuna” (o como quiera llamársela) será libre (y dentro de ella cada individuo) para actuar como quiera, pero nos parecía importante especificar cuál es el leitmotiv que da vida y sentido a nuestra iniciativa y dejar claro qué elementos consideramos reprobables y reñidos con la misma y cuáles en sintonía con ella.
¡LIBERA LA TIERRA!
“Tenemos hambre y sed de justicia”, se oye por todas partes; pero ¿cuántos de esos hambrientos se atreven a tomar el pan y cuántos de esos sedientos se arriesgan a beber el agua que está en el camino de la revolución?”.
(Práxedis G. Guerrero)
FAGC