Primer programa de «Basterrak» con la participación de nuestra compañera Sandra

Nuestra compa Sandra colabora en el primer programa de «Basterrak» (9/4/2020):

Programa piloto de Bazterrak, con las colaboraciones de:

Bazterrak es un programa de radio libre en el que se tratan las luchas colectivas con la participación de sus protagonistas.
Escuchar aquí: 34 min 24 s

Traducciones al italiano y al francés de «Sociedades de papel»

En italiano:

Società di carta

Il coronavirus, questa pandemia così interessatamente sfruttata dai mezzi di comunicazione e così presente anche nelle più brevi conversazioni, ci permette di contemplare la società nel suo scheletro, spoglia di tutta quella sofisticata infrastruttura che le è stata posta sopra.

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La necesidad de los Comités de Huelga para esta Huelga de Alquileres

¿Qué es un Comité de Huelga?

Este 1 de abril, confluyendo con una convocatoria internacional, hemos convocado una Huelga de Alquileres General e Indefinida a la que se han sumado más de 200 colectivos de todo el Estado español. Una de las mejores maneras de organizar esta huelga de forma popular, de abajo a arriba, es constituir Comités de Huelga.

El Comité de Huelga no es un colectivo por sí mismo. Es un órgano finalista al que las huelguistas le encargan un cometido muy claro: trabajar para ganar la huelga. El comité se disolverá cuando ésta concluya.

¿Cómo se constituye un Comité de Huelga?

Lo primero es intentar aglutinar, en una estructura horizontal y asamblearia, a todas las huelguistas de un espacio concreto. Las huelguistas constituidas en asamblea, pueden, si son pocas inquilinas, formar por sí mismas un comité o, en caso de ser muchas, elegir un comité compuesto por delegadas. El Comité de Huelga, dependiendo del contexto y número, puede ser un comité de bloque, de urbanización, de barrio o de territorio.

El Comité de Huelga debe constituirse al 100% de huelguistas. Cuando sus miembros son designados por la asamblea del comité (en nuestro caso por la asamblea del Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria, aunque puede ser independiente a cualquier colectivo preestablecido) estos deben tener muy claro que están subordinados a la asamblea que los escogió y que su trabajo es el que ésta les encomiende: redactar documentos, informar a los medios, coordinarse con otros comités, hacer de interlocutor con la propiedad u organismos oficiales cuando se lo requiera la asamblea, etc. El comité no es un órgano ejecutivo. Sus delegados son mera correa de transmisión de la voluntad asamblearia de las huelguistas. No tienen otras atribuciones ni competencias. Su función puede ser perfectamente rotatoria, si así lo decide la asamblea.

Finalidad del Comité de Huelga

El comité no tiene otro fin que ganar la huelga y cumplir el mandato de las huelguistas ante las que responden. Es importante coordinarse con otros Comités de Huelga y fiscalizar que nadie negocie a nuestras espaldas. Si se entiende que varios comités quieren poner fin a la huelga, sin haberse cumplido los objetivos de ésta, es importante organizarse con otros comités dispuestos a mantener la convocatoria de huelga hasta que se satisfagan nuestras demandas (prioritariamente: suspensión del pago de la renta).

Los Comités de Huelga pueden ser muy útiles y pueden ser el germen de nuevos sindicatos de inquilinas y colectivos de vivienda.

Vivienda, violencia machista y crisis del Covid-19

Diseño de nuestra querida compañera @Ana_Resya

El Instituto Canario de Igualdad ha publicado el “Decálogo para Víctimas de Violencia de Género”, poniendo una vez más la responsabilidad en las mujeres.

Entre las medidas que recoge el Decálogo, algunas de ellas son:

“Enseñarle a los menores mediante juegos los lugares seguros y como llamar a emergencias”.

“Revisar y retirar discretamente los objetos que puedan suponer una amenaza”.

“En caso de agresión intentar ofrecer el menor blanco posible: tapar cara, cuello y cabeza (hazte bola)”.

“Muy importante: durante el encierro no le amenaces con dejarlo, si lo decides o te ves forzada a ello, hazlo sin avisar”.

Todos los consejos propuestos por el Decálogo del Instituto Canario de Igualdad, supone la permanencia de la mujer en la vivienda donde convive con el agresor, en lugar de facilitarle las herramientas para salir de la casa, no para quedarse en ella, asumiendo la responsabilidad de procurar no ser maltratadas.

La violencia que sufren las mujeres durante el confinamiento no es una realidad nueva, estas ya convivían con un maltratador, y cuando esta situación de confinamiento finalice, seguirán conviviendo con él, y continuarán sufriendo violencias machistas.

Por ello, las mujeres –ahora y siempre– necesitan seguridad, y la seguridad pasa por salir de casa, sentirse acompañadas, arropadas y creídas.

Desde la Comisión de la Mujer del Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria hemos aprendido que la unidad y el apoyo mutuo es el salvavidas de las mujeres.

Comisión de la Mujer del Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria

El vergonzoso decálogo del Instituto Canario de Igualdad que carga toda la responsabilidad en la agredida.

Sobre solidaridad y honestidad en la Huelga Arrendataria

Fuente: SIGC

En los tres días que llevamos de huelga, en el SIGC y la FAGC hemos atendido unos 250 casos, muchos de ellas de fuera de Canarias. Además de las adhesiones a la huelga, hemos logrado forzar unas 40 suspensiones del pago del alquiler por parte de los caseros. Sin embargo, hubo un caso que nos resultó paradigmático:

Una mujer llamó al teléfono del SIGC diciendo que su propio casero (un particular) le había dado nuestro número para que se informase. La mujer, que se quedó en el paro hace unos meses, nos contó que había propuesto al casero pagar la mitad del alquiler, pero que se le acaba la prestación por desempleo en mayo y cobra justo lo que paga de alquiler (500€). Nos preguntó por el procedimiento para solicitar los microcréditos (creyendo que era una ayuda), pero le respondimos que implicaría una deuda que ante su situación precaria no sabía si podría asumir en el futuro y que, al quedarle sólo un mes de paro, iba a tener muy difícil sobrevivir, así que le recomendamos que comunicara al casero que no iba a poder asumir el pago de ese mes.

Unas horas más tarde nos llamó el propio casero y cuando se identificó esperamos algún tipo de reprimenda. Sin embargo, nos contó que, después de divorciarse de su anterior pareja, puso la vivienda que tenían en común en alquiler para pagar la hipoteca, al mismo tiempo que él mismo alquiló una vivienda para vivir con su nueva pareja. Nos informó de que había recibido un mensaje de su inquilina diciéndole que no iba a pagar y nos aseguró que lo había entendido y aceptado y que así se lo había hecho saber a su inquilina. Según dijo: «alimentar a sus dos hijos es más importante que mi hipoteca». No obstante, nos llamó para pedirnos consejo porque su casero (un empresario multirentista que se dedicó a la especulación tras la crisis del ladrillo y que mientras firmaban el contrato presumía de no saber cuánto dinero tenía en la cuenta) le reclamó el pago del alquiler.

En primer lugar le ofrecimos una asesoría jurídica básica, y le explicamos que no se preocupara pues el proceso de embargo de su inmueble podría dilatarse bastante en el tiempo. También nos contó que la única alternativa que le ofreció el multirentista fue un aplazamiento. Sin embargo, sin los ingresos del alquiler y con su pareja en paro, para este hombre era imposible hacer frente al elevado precio del alquiler (700€). Por ello le recomendamos que le comunicara al casero que no iba a pagar mientras no tuviera ingresos suficientes y que se sumaba a la huelga de alquileres. Le dimos un asesoramiento rápido de las posibles consecuencias legales y el casero nos dijo que se sumaría a la huelga.

Hemos comprobado que la huelga arrendataria es una herramienta que beneficia incluso a los pequeños propietarios con un mínimo de solidaridad y que entienden que una madre soltera prefiera darle de comer a sus hijos antes de pagarle el alquiler.

 

Medidas ridículas del gobierno

Análisis del SIGC de las últimas medidas del gobierno en materia de alquileres

Pancarta de las vecinas del bloque de Pons i Gallarza (Sant Andreu, Barcelona).

Ante las alarmantes circunstancias que viven las inquilinas, y la negativa del Gobierno a tomar ninguna medida que cambie verdaderamente su situación, el Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria convocó el pasado 23 de marzo una Huelga Arrendataria General e Indefinida a partir del 1 de abril, enmarcada en una convocatoria internacional. A esta convocatoria de huelga —la primera del s. XXI en el Estado español— se sumaron inicialmente una treintena de colectivos de vivienda de todo el Estado. Sin embargo, a partir del 30 de marzo, fueron más de 200 los sindicatos de inquilinas y colectivos que decidieron secundar la convocatoria.

La convocatoria responde a una emergencia humanitaria, menos espectacular que la del coronavirus, pero igual de letal: centenares de miles de familias tienen que elegir este mes de abril si alimentan a sus hijos o por el contrario pagan el alquiler.

Las medidas anunciadas por el Ejecutivo el día 31 de marzo son ridículas, ya que preservan el beneficio económico del sector inmobiliario e ignoran al sector más vulnerable: las inquilinas.

¿Solicitar microcréditos si tu arrendador tiene menos de 10 viviendas? Es la receta que nos llevó a la crisis del 2008: sobreendeudamiento de las más pobres. ¿Moratoria del pago 4 meses si tu arrendador es un “gran tenedor”? Más sobreendeudamiento, más pan para hoy y hambre para mañana, cuando nadie puede asegurarnos cómo estaremos dentro de 4 meses. ¿Quita del 50%? No, reclamamos una suspensión del 100%. No es posible que un gobierno de derechas como el francés pueda adoptar medidas que no se atreve a asumir la coalición progresista del gobierno español. ¿Moratoria de 6 meses para los desahucios? Ése es el tiempo que puede prolongarse normalmente un proceso de desahucio a través de los procedimientos dilatorios procesales habituales. Esto es esconder el problema debajo de la alfombra y que tengamos que afrontar miles de lanzamientos a final de año.

Por todo ello, desde el Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria continuaremos la Huelga General de Alquileres hasta que el Gobierno apruebe las siguientes medidas:

1. Suspensión inmediata del pago de la renta, especialmente para arrendatarios en situación de vulnerabilidad y para arrendadores que sean multirentistas o personas jurídicas (la minoría que no cumpla estos requisitos que reclame una Renta Básica Universal como recogemos en nuestro plan de choque). Mientras no se adopte esta medida, sin ingresos suficientes y regulares, no pagaremos.

2. Que las viviendas abandonadas en manos de fondos, entidades financieras y bancarias (sobre todo las que han sido rescatadas con dinero público) sean socializadas y puestas a disposición de los miles de personas y familias que hoy carecen de hogar.

La economía rentista no puede esquilmar los pocos ingresos de las inquilinas más vulnerables mientras la economía productiva está parada. No pueden obligarnos a elegir entre comer o pagar el alquiler. Por ello, si no cobramos, no pagamos. ¡Viva la Huelga Arrendataria!